La alimentación saludable es aquella que nos permite sentirnos bien, para realizar las actividades cotidianas como caminar, respirar, pensar y digerir; entre otras.

 

La incorporación de una conducta saludable implica la integración de varios componentes: alimentación/nutrición, costumbres de selección de alimentos, relación/vínculo con los alimentos, preparación de los mismos y acondicionamiento del espacio, dando lugar a todos los integrantes de la familia.

 

Estas costumbres y conductas trabajamos a  diario en el CDO, para una mejor calidad de vida.